Fun Fun Caravans

Mini tour por Bélgica y Holanda (1ª PARTE)

9 agosto, 2016


Alquila una autocaravana para hacer un mini tour por Bélgica y Holanda. (Cortesía de Isabel, Rodrigo y Sergio)

Queremos agradecer a Isabel y a su familia, clientes de Fun Fun Caravans, por haber tenido el placer de compartir con nosotros su intenso y bucólico viaje por Bélgica y Holanda, alquilando nuestra autocaravana Itineo SB700.

Curiosidades, paisajes de exuberante belleza y vida cotidiana y cultural, son los ingredientes de este interesante diario de viaje de doce días.

 

 

1er Día: Bilbao – Poitiers

Por fin llegó el tan ansiado día en el que se daba el pistoletazo de salida para iniciar nuestro circuito de vacaciones. Por la mañana recogimos la AC en Bilbao y comprobamos como a Noelia no se le escapa ni un detalle a la hora de garantizarte el confort durante tus días de ocio.

Previamente habíamos preparado una ruta, a modo de esquema, con la ayuda de las guías visuales El País –Aguilar.

Sin avanzar más en el relato nos vamos a presentar, somos Sergio el benjamín de la familia, mi marido Rodrigo y yo, Isabel.

Ahora sí podemos retomar el hilo. Nuestro primer objetivo era Bruselas y eso requería una cierta celeridad en atravesar Francia, así que cogimos la autopista con dirección a Paris. A última hora de la tarde estábamos en la zona de Poitiers, que habíamos visto un poco deprisa el verano anterior, así que decidimos parar en un área de servicio autorizado para autocaravanas y allí cenamos y dormimos. Pusimos una película en el DVD y yo no recuerdo más que los 10 primeros minutos. (Qué bien se duerme cuando estás de vacaciones).

 

2º Día: Poitiers – Bruselas

A primera hora, tras las duchas y desayunos nos salimos de la autopista en dirección a Poitiers. Aparcamos en Rue du Jardin des Plantes (Latitud: 46.586369/Longitud:0.347851).En cuatro pasos ya estábamos junto a la iglesia de Notre-Dame-la-Grande que pese a su nombre no es una iglesia grande. Los tres pórticos de la fachada están profunda y ricamente esculpidos y en la arquería ciega superior encontramos las estatuas de los doce apóstoles junto con el primer obispo San Hilario. Luego seguimos hacia el Palacio de justicia y la Catedral de St-Pierre.

Durante el camino de regreso, encontramos una Boulangerie llena de diferentes tipos de pan y otras delicatessen francesas.

Tras la comida, volvimos a la autopista con la idea de llegar hasta las afueras de Bruselas donde pernoctamos en el camping de Grimbergen (N 50º56´05¨ E 4º22´56¨)

 

3er Día: Bruselas – Gante – Brujas

A primera hora salimos para Bruselas. Al entrar en la ciudad vimos el imponente arco del Parc du Cinquantenaire,el barrio del Parlamento Europeo y el Parc Leopold. Continuamos hacia el centro, donde tuvimos mucha suerte y encontramos sitio en la avenida Louise, en un Parking de superficie sin limitación de altura. Es una zona comercial donde se encuentran las grandes firmas de moda, Dior, Armani, Louis Vuitton, etc… y muy cerca del Palais de Justice en la parte alta. Allí cogimos el ascensor de cristal y descendimos hasta la parte baja de la ciudad y de camino hacia La Grand Place pudimos ver Notre-Dame de la Chapelle. Luego buscamos el Mannekem Pis que esta vez iba vestido con la bandera de EEUU (creo que Obama había estado en Bruselas por esos días). Hicimos un montón de fotos al Ayuntamiento, La Maison du Roi, La Maison des Ducs de Brabant y Le Pigeon, entre otras. Luego, hacia La Bolsa y la Eglise St-Nicolas, Galeries St-Hubert. Allí hicimos una parada técnica y nos tomamos unos gofres con nata y fresas y unos bombones de Leónidas.

De regreso a la parte alta, paseamos por el Parc de Bruxelles con el Palais Royal al fondo. Tomamos unas cervezas en la Place du Grand Sablon con la iglesia de Notre-Dame du Sablon y la Place du Petit Sablon con sus bellas fuentes en el entorno. En las cercanías, la Catedral de StMichel y de nuevo le Palais de Justice que sobresale en el horizonte de Bruselas y que ocupa una extensión superior a la basílica de San Pedro en Roma.

Había un gran despliegue de militares en Bruselas ya que estaban en alerta máxima por riesgo de atentados.

Luego ya en la autocaravana paramos en las cercanías del Atomium para hacer unas fotos. Fue construido para la exposición internacional de 1958 y está en el Boulevard du Centenaire. Es probablemente el símbolo que mejor identifica a la ciudad de Bruselas. Hay un restaurante en la esfera superior.

De nuevo en la autocaravana nos dirigimos hacia la ciudad flamenca de Gante, donde encontramos aparcamiento en un parking (N 51º02’42’’/E 3º42’12’’) y desde allí nos dirigimos a paso ligero, hacia la parte antigua hasta llegar a la calle Graslei, que da al río Leie en la zona donde estaba el puerto medieval. Presenta casas gremiales perfectamente conservadas. Luego nos dirigimos hacia el Standhuis (Ayuntamiento) y el Belfort o campanario de Gante que se alza 90 metros hasta el dragón que remata su aguja. Está situado entre el Ayuntamiento y St Baafskathedraal (Catedral) de estilo gótico.

El Belfort tiene un carrillón de 54 campanas cuya melodía tuvimos el placer de escuchar. En su interior hay un ascensor que te sube a 65 metros que ofrece una magnífica vista de la ciudad. También nos detuvimos en la iglesia de los mercaderes o St Niklaaskerk que está dedicada a su patrón San Nicolas. Para proseguir por los dos diques enfrentados de Graslei y Korenlei situados uno frente al otro. Cruzamos el puente de St Michielsbrug desde donde se captan una de las vistas más bonitas de Gante.

Luego nos desplazamos hasta Hert Gravensteen, un castillo de imponentes muros que antaño fue residencia de los duques de Flandes. También visitamos el Groot Vleeshuis (mercado de la carne) y que en la actualidad sirve para promocionar la cocina de Flandes con dos restaurantes, uno más económico y otro de delicatesen.

Desde aquí nos dirigimos a Brujas donde buscamos un área de parking de autocaravanas que está muy bien y dispone de todos los servicios en el centro de la ciudad, junto a un canal con un bonito paseo. Las coordenadas son: N 51º02’16’’ / E 3º46’05’’. El precio es de 25 Euros por 24 horas de estancia. Allí pasamos la noche e hicimos los correspondientes cambios de aguas y conexión eléctrica. Dimos un paseo junto al canal, cenamos y a dormir.

 

4º Día: Brujas – Amberes – Middelburg

Brujas es uno de los destinos más populares de Bélgica. Es una ciudad medieval con calles sinuosas, canales pintorescos y bellos edificios muy bien conservados. Tuvo la suerte de escapar a las dos grandes guerras sin sufrir grandes daños. Pero el comercio de la ciudad quedó muy dañado a finales del S. XV, cuando el río Zwin se encenagó. Durante su época dorada, los cosmopolitas mercaderes europeos construyeron sus mansiones a orillas de los canales.

Comenzamos la visita por el Markt y Vlamingstraat, que es la antigua plaza del mercado que aún se celebra todos los sábados. Es un impresionante espacio abierto rodeado de edificios del S. XVII. Está presidido por el Belfort o campanario con una torre octogonal de 83 metros. Aquí se conserva la carta constitucional de Brujas.

En la actualidad, la plaza, está llena de terrazas y cafés.

Uno de los edificios que la flanquea es el Provinciaal Hof, sede de la administración occidental de Flandes.

Luego nos dirigimos hacia el Burg, bonita plaza adoquinada, que antaño fue el corazón político y religioso de Brujas. En ella destaca la fachada del magnífico Standhuis.

Desde aquí nos encaminamos a uno de los puntos de atraque de los cruceros fluviales y nos perdimos por el entramado de sus canales pudiendo admirar otra perspectiva de la ciudad.

Comimos en Brujas y tras un breve descanso pusimos rumbo hacia Amberes, segunda ciudad más importante de Flandes. Encontramos un parking a orillas del río (N 51º13’21’’/E 4º23’16’’). Desde aquí solo hay que atravesar un túnel, bajo el río Escalda, con dos tramos de escaleras mecánicas e madera para aparecer al otro lado en el centro de la ciudad. Llegamos a Grote Markt, la plaza mayor con la Fuente de Brabo, representa al valiente soldado Silvius Brabo tirando la mano del gigante Antígono al río Escalda. El elegante Sthadhuis (Ayuntamiento) flanquea esta espectacular plaza. En el costado norte encontramos las sedes gremiales decoradas con figuras doradas. La número 7 está rematada con la estatua de San Jorge y el dragón. Luego proseguimos hasta la Onze Lieve Vrouwe Kathedraal, casi dos siglos se tardó en construir esta catedral de Nuestra Señora, siendo la mayor de Bélgica con una extensión de una hectárea.

Luego nos dirigimos hacia Groenplaats o plaza verde, un agradable espacio abierto lleno de bares, restaurantes y cafés.

Paseamos por Oude Koornmarkt, una animada calle comercial con infinidad de tiendas, entre ellas Zara, dirigiéndonos posteriormente hacia Vleeshuis, sede del gremio de carniceros durante tres siglos. En su fachada se alterna el ladrillo con la piedra lo que le proporciona un aspecto similar al jamón con vetas. Hay que tener un poco de imaginación para ver el símil. Desde allí dirigimos nuestros pasos hacia la imponente iglesia de San Pablo o Sint-Pauluskerk, que alberga una valiosa colección de pinturas de Rubens.

Posteriormente visitamos la Estación Central que ocupa un edificio neoclásico de estilo palaciego y ya entramos en el Barrio Judío de los diamantes donde pudimos ver numerosos judíos ortodoxos vestidos con sus trajes negros y la kipá dedicados al comercio de diamantes.

Ya de vuelta, pasamos por Rubenshuis que fue hogar y estudio de Rubens en la plaza Wapper. La ciudad compró la casa y tras una cuidadosa restauración la convirtió en su museo. Se puede visitar las habitaciones privadas, su estudio, los jardines y una galería de arte.

Dimos por concluida la visita y pusimos rumbo a Holanda. La autopista nos introdujo en el túnel LiefKenshoek que cuesta 19 euros pero es la única vez que hay que pagar en Holanda por el uso de sus autopistas. La primera ciudad que visitamos fue Middelburg en la provincia de Zeeland. Ya durante el camino empezamos a topar con puentes, presas y exclusas que eran un anticipo de lo que más tarde sería una constante en nuestros desplazamientos. En Holanda, el agua está omnipresente y como dicen los holandeses “Dios creó el mundo pero Holanda lo crearon los holandeses”.

Tras las devastadoras inundaciones de 1953, se emprendió la construcción de diques y presas para tratar de frenar la amenaza del mar. El Oosterscheldekering es un dique semiabierto sobre pilares de hormigón que permite conservar la salinidad del estuario. Las compuertas solo se cierran durante las tempestades más fuertes. Se necesitaron trece años para su construcción. Este es solo uno de los ejemplos del tesón de los holandeses en su desigual batalla contra el mar.

Volviendo a nuestra visita a Middelburg podemos reseñar que tuvo que ser reconstruida, casi en su totalidad, tras sufrir intensos bombardeos alemanes en 1940. Hicimos una breve visita recorriendo sus bonitas calles donde pudimos contemplar el Standhuis (Ayuntamiento) y la Abadía con su torre de 91 metros, el Lange Jan. La compañía holandesa de las Indias Orientales, prosperó en los muelles de esta ciudad del sur de Holanda.

Gracias a que los días en julio son tan largos, pudimos disfrutar de un agradable paseo por esta ciudad y tomar un primer contacto con los ciclistas que aparecían por todos lados dando una visión animada y colorista del país.

Desde aquí pusimos rumbo a Rotterdam. El navegador nos llevó a un camping situado en las inmediaciones, pero el granjero, propietario del mismo, nos indicó que era “too heavy” para entrar en el recinto y nos facilitó un aparcamiento a la orilla del canal. Durante toda la noche estuvieron pasando barcazas con mercancías y el croar de las ranas fue algo mágico con su concierto nocturno a varias voces. El terreno o pólderes al ser zonas pantanosas de relleno, en ocasiones, no pueden soportan mucho peso. Bueno pues la noche nos salió gratis esta vez.

 

4º Día: Kinderdijk – Rotterdam – Delft – La Haya – Scheveningen – Gouda

Nos encontrábamos en la provincia de Zuid Holland y nuestro ruta del día se iniciaba en Kinderdijk con sus famosos diecinueve molinos que se emplearon, en otros tiempos, para drenar el Alblasserwaard en la confluencia de los ríos Noord y Lek. Fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. Aparcamos en el parking de Kinderdijk que está a la entrada de los molinos, a la derecha y cuesta 9 euros la jornada sin posibilidad de pernocta, pero con 2 horas es más que suficiente para la visita (N 51º53’19’’/E 4º38’13’’).

Desde aquí partimos con dirección a Rotterdam, cruzamos el Erasmusbrug (Puente de Erasmo) y uno de los símbolos de Rotterdam donde tras varios intentos fallidos de aparcar optamos por introducir el circuito que queríamos hacer en el GPS y así, como si de una autocaravana panorámica se tratase, hicimos un recorrido bastante decente. Este itinerario, nos condujo por la zona sur del centro de la ciudad, devastado por los bombardeos de mayo de 1940. Comenzamos por Witte Huis (Casa Blanca). Uno de los pocos edificios que sobrevivieron. Más adelante encontramos los Kubus-Paalwoningen, obra del arquitecto P.Blom y un curioso ejemplo de arquitectura moderna. Son una serie de apartamentos en forma de cubo. Luego vimos el Het Potlood (El Lápiz) bloque de apartamentos con forma de lápiz y obra del mismo arquitecto. Seguimos por la Station Blaak, situándose a nuestra derecha los numerosos rascacielos de oficinas y giramos en el Museo Marítimo, al final de la calle y que está consagrado a la historia de la navegación. Justo delante de él, se levanta una escultura que conmemora los bombardeos de mayo de 1940, se llama De Verwoeste Stad. A sus pies encontramos De Buffel, un acorazado que fue en su día un buque escuela. Nos hubiese gustado hacer una visita en barco por toda la zona portuaria, pero para eso imprescindible aparcar.

Pusimos rumbo a Delft, famosa por su cerámica blanca y azul y por ser el lugar donde reposan los restos de Guillermo de Orange. Aparcamos a la entrada de la ciudad en un aparcamiento con OLA donde cabía la autocaravana. La vida de la ciudad gira en torno al Markt, plaza en cuyos extremos se alzan el Ayuntamiento, Stadhuis con su torre gótica y el Nieuwe Kerk que es la iglesia donde se encuentra el citado mausoleo. Como cosa curiosa, la tumba de su perro que falleció unos pocos días después de su amo, se encuentra muy cerca de la del rey. Tuvimos la gran suerte que era día de mercado y había puestos de todo tipo. Como era la hora de la comida, nos acercamos a uno de fish &chips y degustamos varias especialidades de bacalao, huevas de pescado, calamares, gambas y arenques ahumados y fritos. De postre nos tomamos unos creps. Estaba todo muy rico.

Por las inmediaciones visitamos varias tiendas dedicadas a vender su cerámica con piezas muy originales. Deambulamos por sus calles, llenas de encanto y finalmente llegamos al Stedelijk Museum Het Prisenhof (Museo de Historia) y el lugar donde el rey Guillermo encontró la muerte por los disparos de un enviado del rey Felipe II.

Por la tarde nos dirigimos hacia La Haya donde solo pudimos ver el Binnenhof, sede del parlamento holandés porque nos fue imposible encontrar un aparcamiento que no tuviese limitada la altura. Debido a este contratiempo decidimos acercarnos hasta Scheveningen que se encuentra en la costa, a 15 minutos del centro de La Haya. Es un viejo pueblo pesquero transformado en balneario en cuya extensa playa se pueden encontrar buenos restaurantes y marisquerías. Al caer la tarde, decidimos que ya era tiempo de buscar un lugar para pernoctar así que cogimos la A12 en dirección a Gouda donde nos dirigimos hacia el parking Klein América (N 52º0’44’’/E 4º42’56’’), que tiene todos los servicios para las autocaravanas y además está en el centro del pueblo. No se podía pedir más. Después de ducharnos y cenar nos dimos un paseo por el pueblo, cuna del famoso queso Gouda. El mercado del queso, sólo se celebra los miércoles en la enorme plaza de Stadhuis así que nos sería imposible verlo.

 

5º Día: Gouda – Leiden – Keukenhof – Ámsterdan

Tras el desayuno compramos unos quesos de Gouda en Gouda aunque luego los puedes encontrar en cualquier sitio y emprendimos la ruta hacia Leiden. Aparcamos en un parking al lado del molino (N 52º09’60’’/E 4º29’14’’)

Leiden es famosa por su universidad, la más antigua del país. Rembrandt también nació aquí en 1606. A lo largo de sus numerosos canales podemos ver casas aristocráticas, testigos de su esplendor pasado.

Teníamos la intención de visitar los campos de bulbos conocidos como el Bollenstreek, una extensión de 30 km entre Haarlem y Leiden, pero solo florecen desde marzo a mayo, así que ya estábamos fuera de temporada y solo pudimos ver los invernaderos de otras plantas. En el parque de Keukenhof, de 32 hectáreas, hay plantados 6 millones de bulbos de narcisos, tulipanes y jacintos.

Por la tarde nos dirigimos hacia Ámsterdam donde llegamos caída la tarde. Nos dirigimos hacia un Parking con área para autocaravanas y servicios, donde se puede pernoctar y está vigilado. Su situación es parking P+R 4 (Latitud: 52.33629 Longitud: 4.861002) un sitio muy recomendable y por 4 euros tienes derecho a un ticket de tranvía ida y vuelta. Rápidamente nos dirigimos hacia Ámsterdam para hacer una primera aproximación.

La parte antigua de la ciudad se conoce como Oude Zijde y ocupa una estrecha franja a la orilla este del Amstel. En su corazón se levanta el Oude Ker, que ha pasado de vieja iglesia a basílica de nave única. Este barrio fue un importante asentamiento de judíos y tiene cuatro sinagogas. A su alrededor se concentra el barrio rojo, una de las imágenes que definen el Ámsterdam moderno. La zona está llena de gente que deambula arriba y abajo y el ambiente huele a marihuana. Vemos algún escaparate con sus luces rojas y poco más.

Tocaba retirada y nos cogimos el tranvía de regreso al parking.

 

6º Día: Ámsterdam

Al día siguiente comenzamos por el Niuwe Zijde, situada en el oeste de Ámsterdam medieval era la parte nueva y que junto con la parte vieja formaban el núcleo del antiguo asentamiento marítimo. Comenzamos en la plaza del Dam presidida por el Koninllijk Paleis, antigua sede del ayuntamiento que es utilizado en ocasiones por la casa real en actos oficiales. Frente a ella se encuentra la Nieuwe Kerk que es la segunda iglesia parroquial de Ámsterdam al quedarse insuficiente la vieja debido al crecimiento de la población.

Comemos en un restaurante Vietnamita donde la comida resultó abundante y deliciosa. Tras la comida, nos cogimos un barquito turístico cerca del canal de Amstel y tuvimos otra visión de la ciudad y de sus canales. Nos gustó mucho.

Dirigimos nuestros pasos más hacia el oeste y encontramos el barrio de Grachtengordel, habilitado para los trabajadores cuyas fábricas debían situarse fuera del centro. Posteriormente, las clases burguesas comenzaron a edificar sus casas en la zona, entre ellas la casa Bartolotti. Paseando por sus canales y puentes, llegamos al museo de Anne Frank en la casa donde se ocultó durante la II Guerra Mundial. Ya nos habían dicho que las colas eran kilométricas pero ahora lo comprobamos in situ.

 

… Fin de la primera parte.

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